Empieza por lo que te mantiene en control
Acciona cada freno y observa que la respuesta sea firme. Mira las zapatas o pastillas y presta atención a ruidos, roces o una manigueta que llegue demasiado cerca del manubrio.
Revisa las llantas
Busca cortes, objetos incrustados y desgaste irregular. Infla según el rango indicado en el costado de la cubierta, considerando el terreno y las recomendaciones del fabricante.
Escucha la transmisión
Una cadena limpia y correctamente lubricada trabaja mejor. Si salta, suena o los cambios no responden, no fuerces el pedaleo: una revisión en taller puede evitar desgaste adicional.
Ante cualquier duda, consulta a un mecánico. Esta guía es informativa y no sustituye una inspección técnica.

